¡A observar!

 ¡Misma noche, diferente post! 🙌

Recientemente publiqué mi opinión en cuanto al vinculo entre la creatividad y la orientación familiar considerando la experiencia de El Caminando, ahora es el turno del análisis de la obra "La Ola", de Hokusai Katsushika, para reflexionar sobre el poder de la observación, el análisis y la interpretación 👀🔎💭. 

PERO primero lo primero, una breve reseña del artista: 

Nacido en Japón en 1760, Hokusai es considerado uno de los artistas con mayor prestigio e influencia. Ha llegado a afirmarse, incluso, que sin su obra, varias disciplinas artísticas como la xilografía moderna, el diseño grafico, el comic, el manga, los tatuajes entre otros, no serian lo mismo, dado la impronta que ha sabido transmitir. 

Humilde y trabajador desde prematura edad, como también dueño de una energía y espontaneidad únicas, este artista parecía entender la vida como una escalera por la cual ascendemos con los años, ganando experiencia, conocimiento y perspectiva a medida que pasa el tiempo. 

"La Ola", por su parte, es la obra mas conocida del artista y la primera de su serie "Treinta y seis vistas del Monte Fuji". 



Compartiendo ahora si mi análisis de la obra, he aquí el mismo 👇 (Clave es considerar tanto aquello que se ve a simple vista como lo que demanda una mayor atencion para reflexionar sobre lo que el artista busca comunicar).

"Como el axioma de la Escuela de Comunicación de Palo Alto establece, es imposible no comunicar. Dicho esto, afirmamos que todo elemento presente en la obra a analizar comunica.

Primero, considerando aquello que se ve a simple vista, podría decir que la ola y el cielo gris en conjunto con las barcas presentan una situación que suscita sentimientos y reflexiones diferentes a aquellos que afloran si se consideran los colores y las formas. Si bien la imagen en su conjunto no es una que transmita paz, sino más bien cierta desesperación, al tener en cuenta la luminosidad y las tonalidades elegidas, la reacción frente a la misma cambia. Lo vibrante de los colores como también la claridad reinante contribuyen a no caer en la resignación y el abandono que tal escenario podría conllevar; por el contrario, parecieran permitir vislumbrar que hay una salida, un pronto cambio de paisaje.

Analizando ahora si los elementos, que el contexto sea un mar ya nos habla de un entorno dinámico, como lo pueden ser nuestras vidas con sus constantes vaivenes. Centrándonos en la enorme ola, está bien podría representar aquellas crisis que se presentan a lo largo del ciclo vital, aquellas situaciones que nos desafían y a partir de las cuales podemos crecer o decrecer. Las barcas con los remeros serian nuestra representación. “Quizás la vida no sea la fiesta que habíamos imaginado, pero ya que estamos aquí, bailemos” reza una frase popular y tal así hacen los remeros del cuadro: el mar embravecido y esa enorme ola en frente no es la situación más agradable, pero se está en medio de ella y para atravesarla ha de darse lo mejor de sí. Respecto a esto, cabe mencionar que en la barca son varios y que ha de requerirse del esfuerzo de todos para salir adelante. Clave es entender que todos están atravesando la misma situación y en la misma barca y que superador es el esfuerzo colectivo que el individual. El cielo, con sus diferentes tonalidades de gris barridos, también parece hablarnos de movimientos, de cambios y de la certeza de que todo cambia. Por último, en cuanto al verde y el monte que se vislumbra al horizonte, viéndolo de frente podríamos decir que nos representa la meta a la que (con esfuerzo y dedicación) podemos llegar, más allá del mar que haya que atravesar; viéndolo en paralelo (como los remeros) podríamos entenderlos como una guía que nos brinda seguridad.

A modo de conclusión, interpretamos que vivimos en ambientes en movimiento y atravesando cambios y más aún, que somos seres dinámicos. A su vez, la idea de que las crisis pueden presentarse en cualquier momento y de que siempre que se sea flexible habrá una salida.

Demas estar decir que si algún elemento no estuviera presente u otras fueran las formas, la obra no repercutiría en nosotros de la misma manera y de que más allá de cuál sea la interpretación, no hay duda de que el artista algo ha de querer comunicar". 


¿Ustedes qué opinan?
-Majo







Comentarios

  1. Muy interesante todo el texto, me quedo con una frase que me encantó y que es algo que tanto la ola de Hokusai y las familias saben, y es que vivimos en contextos dinámicos, en ambientes en movimiento. Buenísimo como involucras al lector en tu ultimo párrafo con la pregunta. Cariños!

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